17 de outubro de 2026

PATRONO DE LOS IMPOSIBLES

Yacía en su lecho de agonía un desdichado, corrompido por los vicios, sin el menor remordimiento, burlándose de Dios y despreciando todos los auxilios de la religión para la hora suprema.

Al verlo burlarse, con una risa satánica, de los esfuerzos que hacían para salvar su alma, sus familiares resolvieron recurrir a san José. Este gran Santo habría de conseguir que el misericordioso Corazón de Jesús se compadeciera de aquel desdichado.

Era el mes de marzo. El sacerdote, los familiares y los amigos dirigieron fervorosas súplicas al Patrono de la Buena Muerte.

¡Maravilloso es el poder de la oración! En la mañana del 19 de marzo, fiesta de san José, el propio enfermo pidió confesarse e insistió en que llamaran al sacerdote de quien más se había burlado hasta entonces.

Se confesó con el más sincero arrepentimiento y, poco tiempo después, falleció...

Nenhum comentário:

Postar um comentário