23 de outubro de 2026

LA CASA DE LA SAGRADA FAMILIA

Durante años, Jesús vivió en Nazaret, una pequeña ciudad de Galilea. Ayudaba a san José, el santo carpintero, y a María Santísima en las tareas domésticas. Durante más de treinta años, aquella pobre y pequeñita casa fue santificada por las virtudes más sublimes.

Muchos años más tarde, los turcos conquistaron Nazaret y destruyeron, en su desmedido fanatismo, la gran iglesia que los cristianos habían construido y que cubría precisamente el recinto de la casa del Niño Jesús.

Pero sucedió que, una noche de cielo estrellado, los ángeles tomaron aquella casita y, volando, la llevaron hasta las proximidades de Fiume, en Italia. Sin embargo, como allí había muchos ladrones que asaltaban a los viajeros, los ángeles pronto la trasladaron de nuevo y la dejaron en medio de un bosque de laureles. A causa de aquellos laureles, la casita llegó a llamarse «la Santa Casa de Loreto».

En el centro del altar hay una imagen milagrosa de la Madre de Dios, y los aviadores tomaron a Nuestra Señora de Loreto como su abogada y patrona.

Nenhum comentário:

Postar um comentário