14 de janeiro de 2026

¡QUIERO SER SACERDOTE!

Aquel que había de ser el fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento, el P. Julián Eymard, parecía predestinado desde muy pequeño a ser un gran devoto de la Eucaristía. Cuando su madre, llevándolo en brazos, iba a la bendición del Santísimo, el niño no se cansaba de mirar a Jesús en la custodia.

Iba con su madre a todas las visitas a la iglesia y no se cansaba ni pedía salir antes que ella.

Su hermana Mariana, que tenía diez años más y fue como su segunda madre, solía comulgar con frecuencia. El hermanito, envidiándola, decía:

— ¡Oh! ¡qué feliz eres pudiendo comulgar tantas veces; hazlo alguna vez por mí!

— ¿Y qué pediré a Jesús por ti?

— Pídele que yo sea muy manso y puro y me conceda la gracia de ser sacerdote.

A veces desaparecía durante horas enteras. Lo buscaban y lo encontraban arrodillado en un banquito junto al altar, rezando con las manos juntas y los ojos fijos en el sagrario.

Aun antes del uso de razón ansiaba confesarse; pero no lo admitían. Cuando tenía nueve años quiso aprovechar la fiesta de Navidad para “convertirse”, como decía.

Se presentó al párroco y después al coadjutor, pero como estaban muy ocupados, no lo atendieron.

Partió, pues, con un compañero, en ayunas, y, haciendo una caminata de ocho kilómetros sobre la nieve, allá, en la parroquia vecina, consiguió confesarse.

— ¡Qué feliz soy — decía — qué contento estoy! ¡ahora estoy puro!

— ¿Qué grandes pecados había cometido?

— ¡Ay! Cometí muchos pecados en mi infancia: robé una gorra en una tienda y, después, arrepentido, volví y la dejé sobre el mostrador.

Para prepararse para la primera comunión, comenzó a hacer penitencias: colocaba una tabla bajo la sábana, ayunaba y, cuando el hambre apretaba, corría a hacer una visita al Santísimo para olvidarla.

Finalmente, el 16 de marzo de 1823, llegó para él el gran día. ¿Qué pasó en su primer «abrazo con Jesús»?

Cuando lo estrechaba contra su corazón, le decía:

«¡Quiero ser sacerdote! Lo prometo».

Nenhum comentário:

Postar um comentário