20 de dezembro de 2025

NIÑOS MÁRTIRES

El acontecimiento que vamos a relatar tuvo lugar en Rusia, en los peores tiempos del comunismo, que viene barriendo de su territorio todas las religiones, especialmente la católica.

En un pueblo cerca de Petrogrado había un asilo de huérfanos con una capilla católica. Los rojos (comunistas) cerraron la casa alegando que no había recursos para sostenerla y expulsaron al capellán.

Aquellos malos soldados tuvieron la siniestra idea de convertir la capilla en salón de baile y, como estaba cerrada, resolvieron forzar la puerta y profanar lo que había dentro.

Tomaron esa decisión en una cantina, donde casualmente tres niños católicos oyeron la conversación.

Comprendiendo que se trataba de profanar la casa de Dios, resolvieron enseguida defenderla del mejor modo que pudieran.

Por la noche, los tres niños y algunos compañeros penetraron en la iglesia por una ventana y montaron guardia junto al altar.

Los soldados, tras forzar la puerta y entrar en la capilla, ordenaron que los niños salieran inmediatamente. Ninguno, sin embargo, se movió ni abandonó su lugar.

Los perversos comunistas dispararon entonces y mataron a dos niños. Luego quisieron arrastrar a los otros fuera, pero los niños prefirieron morir antes que dejar de proteger con sus cuerpos la casa de Dios.

Más furiosos aún, los comunistas dispararon de nuevo, y la sangre de aquellos inocentes corrió por los escalones del santo altar.

La madre de uno de ellos, tomando en brazos a su hijo agonizante, le preguntó:

—Hijo mío, ¿qué has hecho?

—Defendimos a Jesús —respondió—, y los malos no se atrevieron a tocarle.

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